Claudio O’Connor -La voz del metal-
Rock del Suicida

No es que una vaya por el mundo pecando de materialista, pero siempre es más que bien recibido ese instante en el que un caballero tiene una atención, o no??
Si bien nunca fui buena (?) para recibir obsequios, y sé que no me sienta para nada el efecto ¡SURPRISE!; en mi haber poseo lo que hoy llamaría “trofeos de guerra”, aunque algunos no han llegado ni a plantar bandera…
Así fue que buscando una cosa, llegué a las otras –como siempre– y me encontré con esas piezas que posiblemente no sean “únicas” pero que al recibirlas me hicieron sentir una verdadera diosa pagana…
A saber:
- Un grano de café de oro con una esmeralda incrustada, recuerdo que el pretendiente en cuestión era comandante de abordo, queria convencerme a toda costa de “irnos” a vivir a Colombia y encima que me gustara volar tanto como a él… ¿¿Algo más querido?? It’s a fact!! Salió como piña…
- Un escarabajo tallado en Turquesa (piedra sagrada de Egipto), el quia en cuestión era arqueólogo y en sus ratos -pocos- libres fotógrafo…
- Un auténtico calendario Maya realizado en piedra (según el anecdotario cuenta que fue encontrado en una excavación), éste fue un intento de REconquista del arqueólogo…
- Un Ank de platino, si, si, otra vez el arqueólogo tenaz y persistente que terminó saliendo como rata por tirante; lástima si esperaba un poco capaz que me regalaba el Ojo de Horus y así me completaba la trilogía…
- Un anillo de alpaca engarzando un cristal de lapislázuli con hilos de oro, éste fue el obsequio de un empresario que se dedicaba a despellejar chinchillas, era tal su obsesión por relatarme el martirio de los pobres bichitos que duro menos que un pancho…
- Unos preciosos papiros egipcios -¡ACERTARON!-, otra vez a la carga el pseudo Indiana Jones aunque con intenciones mas free, de paso cañazo aproveché y le di el game over…
- Un anillo de tupies Swarovski (que creía perdido), lo recuerdo como si lo tuviera frente a mis ojos, el muchachito en cuestión parecía salido de la película Matrix, éste si que fue un espécimen desperdiciado…
- Un cintillo de ensueño (confeccionado a pedido) en oro blanco con una tiara de zirconios, si, con pedido de casorio y todos los chiches que para mi fueron como too much, juro que fui “botinera” sin darme cuenta porque si bien el muchacho apodado “Fantasía” recién firmaba su pase para RIVER PLATE para mí era un real ignoto, pensar que podrìa haberle ganado de mano a WANDA NARA…
También me encontré con unas cuantas chucherias más que ante mis ojos pierden el efecto material para transformarse en un sin fin de recuerdos…

(éste cuentito sí que no tiene desperdicio, un "click" y me lo leen,eh?) ;)
Pero de ahí a aceptar algo perteneciente a un ser vivo, hay un abismo infinito!!
Ya te veía SUSANA, poniendo la oreja y el rabo del pobre toro en escabeche… :S
No obstante, tal cual decía el impecable FEDERICO: “No hay bastante amor y bondad en el mundo para tener el derecho de hacer donaciones de ellas a seres imaginarios”
Y en mi filosofía casera, yo sostengo que lo que siempre van a existir en este mundo, son los boludos y las piedras!!!